Al congelarlo, pierde propiedades nutricionales
NO. El valor biológico del pescado se ve relativamente poco afectado por los procesos de conservación. Esto es así, aún más, en el caso del pescado congelado de forma industrial, ya que le descenso de temperatura es muy rápido, lo que conserva mejor sus cualidades. A lo que sí hay que prestar atención es a algunos detalles como las fechas de consumo, así como a las instrucciones de conservación y preparación que tienen que acompañar a la etiqueta. La presencia de hielo o escarcha en la superficie o el interior del envase pueden indicar que se ha roto la cadena de frío. A la hora de descongelarlo es mejor hacerlo lentamente dentro del frigorífico, usar el microondas o cocinarlo directamente. Si decides congelarlo en casa, primero hay que lavarlo, eviscerarlo y quitarle las escamas y la cabeza. El congelador debe tener un mínimo de cuatro estrellas. Lo mejor es lograr una congelación rápida, ya que si tarda mucho se forma microcristales de hielo y se deteriora el producto. El pescado blanco puede estar unos seis meses en el congelador, el azul, tres. SÍ, pero… Se dice que poseen un alto contenido en pesticidas y metales porque proceden de las piscifactorías de Asia y África. Según AESAN, los pescados importados que se comercializan en España están controlados por las autoridades y no superan en ningún caso el límite legal. En cuanto a los niveles de pesticidas (trifluralina), considera que es una sustancia que no tiene efectos tóxicos a corto plazo y que la cantidad más alta encontrada no supondría ni el 1% de la ingesta diaria admisible. Conclusión: no se identifican problemas de salud, incluyendo a grupos vulnerables de población como los niños.
No hay que consumir pescado crudo: nada de sushi, ceviche ni boquerones en vinagre
NO. El peligro de comer pescado crudo se encuentra en el anisakis, un parasito que vive en él y que puede provocar alteraciones digestivas y alérgicas. Cada año hay más casos de esta enfermedad, por lo que es importante saber evitarla. Para eliminar el anisakis, el pescado debe alcanzar 80 º C mientras se cocina o haber estado congelado en un frigorífico de la menos tres estrellas – 20 º C durante 24 horas. La AESAN recomienda prevenirlo comprando el pescado sin vísceras y cocinarlo o congelarlo antes de comerlo. Según esta entidad, comer pescado cocinado no tiene ningún riesgo, ni tampoco tomar crustáceos, pescado procedente de aguas continentales o piscifactorías de agua dulce, los desalado como el bacalao y la mojama ni las semiconservas como las de anchoas. Si pueden ser un peligro los moluscos bivalvos (mejillones, almejas…). En España, el vehículo más importante para el anisakis son los boquerones en vinagre. Después de haber comido pescado con el parasito se produce un cuadro agudo con dolor abdominal, náuseas, vómitos y urticaria. En algunos casos, los afectados presentan hipersensiblidad a las proteínas del parasito, por lo que si vuelven a comer pescado infectado pueden mostrar una reacción alérgica. El pescado es más digestivo.
SÍ. Una de las razones de que nos sintamos más ligeros comiendo productos del mar es que estos permanecen poco tiempo en nuestro estómago, aunque hay que aclarar que los pescados grasos también se digieren de una forma más lenta. El hecho es que, tras haber sido cocinada con calor, la carne de pescado es más fácil de digerir, por ejemplo, que la de vaca o la de cerdo.Fuente: Revista MujerHoy Julio de 2011


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